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Ibon de Gias

(2.638 m)

 

 

Pues lo cierto es que la idea era subir dos pares de esquís y unas raquetas hasta el Pico de Clarabide (3.020 m) el primer día y hasta el Perdiguero (3.222 m) el segundo. Pero por una tontería herida en la pierna que arrastraba de hacía 15 días (y que me duraría más de dos meses) y que me las ví para llegar al refugio el día anterior, en el ibon de Clarabide (2.638 m) dije vale, hasta aquí he llegado yo. Miguel se quedó conmigo y Fernando continuó hasta que le comenzó a nevar.

Dirección Norte desde el refugio de Estós (1.835 m), de pendientes como toda buena montaña y zona de abundantes aludes, que por suerte ya habían caído los grandes que tenían que caer, con el impresionante Pic de Gourgs Blancs (3.129 m) como telón de fondo.

Pincha sobre el siguiente mapa para ver las cosas claras:

(gracias a Miguel Angulo por cedernos sus extraordinarios mapas 3D)

http://www.miguelangulo.com

 

(pincha en las imágenes)

El esfuerzo de la primera subidita hacia el refugio te hace parar al cruzar el río para quitarte ropa y aprovechar la excusa para descargar mochilas un ratillo.

A ratos acechaban las nubes que saltaban el macizo de la Maladeta.

Al final del bosque, de repente se hizo el silencio y un suave murmullo me hizo detener. Observaba atónito como se movía la nieve entre los árboles ... un pequeño alud atravesó el sendero a tres metros de mi. Había nevado bastante un par de días antes y aún no estaba la nieve para jugar.

Por fin avistamos el refugio. Tenía ganas de llegar para verme la herida que me estaba mortificando a cada paso.

Después de las curas y la pomada para las heridas del perro del guarda, la mía pasó del negro al rojo en cuestión de horas. Así que al día siguiente intento seguir a ese par ... a los pocos metros yo ya me quedaba detrás.

El Fernando buscándome tías marías suavecitas para sufrir lo menos posible.

Pero por muy fácil que lo intentara, las subiditas en la montaña son inevitables. Mirado desde aquí parece suave pero ... ya, ya. Además caminábamos sobre un enorme alud que cayó un par de días antes (pero con el caminito hecho ... con esquís mosquea más).
Fíjate a la derecha como bajaron los que estuvieron por aquí el día anterior ... tobogán gigante.

Lo que subes recto entre pedruscos en verano lo esquivas ladeando la montaña en invierno sobre una superficie más o menos homogénea ... excepto estés pasando sobre otro alud caído. Ya sabíamos que es zona de aludes pero no imaginábamos ver tantos, alguno de tamaño considerable.

Según ganas altura disminuye el peligro de aludes ... que no el desnivel. Miguel lo supera siguiendo la autopista de los que estuvieron por aquí el día anterior, Fernando y yo, con esquís, haciendo grandes diagonales.

Después de este repecho accedíamos al ibón de Gias. Lástima después grabé encima de lo de esta parte (desastre soy); verías sin verlo al ibón, y viéndolos, al omnipresente Gourgs Blancs, el cuello de Gias, el Gias, el Clarabide Oriental y al fondo el Clarabide propiamente dicho ... ah! y al Fernando saliendo hacia el cuello a ritmo atleta mientras el Miguel y yo encendemos un pitillo (no todos somos tan sanotes :)

Y Fernando dió la vuelta cuando comenzó a nevar y volvimos los tres p'abajo. Éste es el barranco de Gias que, como no, era todo un alud. Como era mi día, subiéndolo quise esquivarlo por detrás de las rocas de la derecha para no tenerme que quitar los esquís, inteligente yo ... cuando llegué arriba no tenía salida. Ya con los esquís en la mochila, deshaciendo la subida, y por no ponerme los crampones, tuve un buen susto (ya puedo explicarlo) al quedarme colgado en un agujero de una capa de un metro de nieve y ver debajo de mis piés colgantes un vacío de 3 metros más abajo, donde, en pendiente vertical, crecía la hierba ... si me llego a colar no me encuentran ni con los arvas que llevábamos. ¡Más de una hora tardé en reencontrarme con Fernando y Miguel a la salida del barranco! ... y doble jodido, por la p...(piiip) herida y por lo cansado que salí de ahí.
En la montaña las estupideces se pagan.
Y en fotos parece una tontería, pero mira el Miguel ... je, je, de hostia en hostia (con "h")

Ésta como homenaje a los de Gijón que nos abrieron huella/autopista el día anterior.

Y cuando los de Gijón bajaron hacia los coches y nosotros estábamos haciendo las mochilas para seguirles, el Fernando, mosca por no haber subido a la cima y quedarse sin Perdiguero, se mira la montaña de enfrente del refugio: "Uau! la nieve de ese lado sí que se ve bien ... ¿y si subo un poco solo para disfrutar la bajada?" ... ese no se cansa.
A mi me dió envidia, por el disfrute de la bajada ... y por el ritmo con el que subía el cab...(piiiip)cete.
Mira como sube el cab...(piiiip)cete.
Y ahora mira como disfruta el ... (pá no hacerme pesaó)
... y que diagonal más perfecta trazó subiendo el ...
... como pá darle d'hostias (con "h")

 

Y ahora ... Vive la ascensión!!!

(Pincha el icono y abre el altavoz)

 

En fin, que como muchas veces pasa en la montaña, no cumplimos los objetivos marcados. Pero siempre existen otros objetivos no marcados que te aparecen de repente ... y los disfrutas.

filmín

Compañeros de ascensión: Miquel, Fernando y Jaegger

 

Abril del 2007